“Creo espacios donde las personas puedan hacer una pausa. No para admirar, sino para estar quietas y, tal vez, verse a sí mismas. No empiezo con una forma ni con una idea. Comienzo con una intuición, algo que insiste en ser visto, pero en silencio. No intento explicar ni persuadir. Busco lo que nos conecta, a través de los siglos, los lenguajes y las historias. Eso es lo que mi obra intenta contener el lugar donde el tiempo colapsa y permanece algo profundamente humano.”



El arte es tiempo sin tiempo. Una imagen puede comenzar en un dibujo, quedarse guardada durante años y, cuando el artista regresa al taller, ya él es otro. El artista que hizo la primera línea trabajaba una idea y, cuando vuelve a encontrarla, ya tiene otro significado. Ya nada es lo mismo. La obra mantiene el pasado, el presente y el futuro dentro de la misma forma.
νόστος (Nostos) toma forma como la conciencia de su propia imposibilidad, ya que quien ha partido ya no coincide con el lugar dejado atrás, y el territorio no permanece intacto aguardando su regreso...
En algunas tradiciones chontales de Tabasco, las ánimas no se van de inmediato. Permanecen cerca. Vuelven a la casa, al camino. Recogen sus pasos. Durante un tiempo, el mundo que habitaron todavía las reconoce. Luego llega una segunda desaparición: el olvido.