La figura pertenece a un grupo escultórico creado por Joaquín Restrepo que tenía otro destino antes de un quiebre personal que redefinió su vida como persona y como artista.
-Curaduría por Ana María Escallón
Tras esa ruptura, cada una de las esculturas tomó otro destino y esta quedó sola en su residencia en La Calera, cediendo sus form as a la lluvia y al óxido, concediéndole una nueva vida, necesitando un nombre y un lugar para recuperar su significado, como un golem, En UN-FAIR Tequendama encontró su lugar, al elevarse seis metros sobre el espacio, asume temporalmente la antigua tarea de estas criaturas: custodiar a quien les dio vida. Una alegoría al renacimiento de su autor, al hacer propio cualquier espacio con la fuerza de sus esculturas.
Durante estos días, entre el edificio Bavaria y el Hotel Tequendama, Renascitur perma nece vigilante.