61ª Biennale di Venezia 2026 - “In Minor Key" - "Diaspora: dissonanze in Fa minore"

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Cartografías de la Memoria: Obra que une historia y emociones

El escultor transmedia Joaquín Restrepo presenta Huellas del Olvido, una exposición que fusiona historia, emociones y espacio público a través de esculturas.


El escultor transmedia Joaquín Restrepo presenta Huellas del Olvido, una exposición que fusiona historia, emociones y espacio público a través de esculturas.

Desde el primer encuentro, Joaquín Restrepo se distinguió como un artista fuera de lo convencional. Con lentes que capturan todo a su alrededor, anillos plateados en las manos y una prenda color vino que recordaba un kimono, su presencia fue tan impactante como la obra Huellas del Olvido, que expuso durante los tres días del Festival Cultural CEIBA 2026.

Restrepo no se define únicamente como escultor, sino como artista transmedia; bastaron unos minutos de conversación para comprender esta perspectiva.

La muestra, compuesta por ocho piezas que forman parte del proyecto Cartografías de la Memoria, estuvo instalada en las escalinatas de Plaza de Armas y podrá disfrutarse hasta octubre en el Centro Cultural Quinta Grijalva. Según el artista, la intención fue invitar a dialogar con las formas del cuerpo, los sentimientos, la historia y la identidad de los lugares donde se exhiben.

“La idea fue crear esculturas modulares, como columnas, que dialogan fácilmente con el espacio. Pero a diferencia de las columnas secas, estas piezas representan un giro en la mirada: alternan entre introspección y expiación”, explicó.

La muestra está compuesta por ocho piezas. / Foto: Viviann Garpe / El Heraldo de Tabasco

Las esculturas de resina, que simbolizan reconciliación, frío o calidez, generan un juego de distancia y altura respecto al espectador, configurando una experiencia de pertenencia al lugar donde se exhiben.

“Algunas piezas se fusionan y otras parecen estar entrando o saliendo; en esta dinámica, las figuras no interactúan entre sí de forma literal, sino que cada una habita a la otra”, agregó.

Las figuras se convirtieron en testigos mudos del ir y venir de las personas. / Foto: Viviann Garpe / El Heraldo de Tabasco

Con pasión, recordó cuando su obra fue colocada en un museo de Guadalajara con la vista hacia una pared. “Las tuvieron ‘castigadas’, como pidiendo perdón”.

Para Restrepo, la solemnidad no tiene cabida en su obra; las esculturas deben ser un asalto visual, no piezas pulidas y perfectas. “El arte no puede limitarse. Prefiero que las esculturas estorben; cuando preguntaron si no me preocupaba que la gente se chocara con ellas, respondí que es preferible a tenerlas en pedestales. Así, son vulnerables, las personas pueden tocarlas y apropiárselas”, comentó.

Originario de Colombia, se describe como un artista juguetón que utiliza luces, sombras y elementos circundantes para transformar el sentido de sus piezas, que a menudo exploran la conexión entre el ser humano y el otro.

“Leí mucho a Carl Jung; la idea de encontrarse con uno mismo a través del otro o viceversa está presente. A veces las figuras representan al otro, otras veces a uno mismo; es ese juego que desarrollé con ellas”, explicó.

En la era digital, Restrepo observa cómo el público interactúa con sus esculturas a través de las cámaras de sus teléfonos. “Cuando tomaban fotos, no solo creaban un recuerdo; inclusive la etiqueta en Instagram se convierte en un piropo digital”.

Durante la instalación, solicitó permiso para volar un dron y detuvieron el trabajo para observar cómo la gente fotografiaba la obra. “Fue hermoso ver cómo se preguntaban qué era ese nuevo elemento”, recordó.

Una persona volvió las esculturas en parte de las fotos de su celular. / Foto: Viviann Garpe / El Heraldo de Tabasco

La primera presentación de esta obra fue virtual, durante el confinamiento, mediante realidad virtual en el Museo Iglesia de Santa Clara en Bogotá, bajo el título Encuentros.

“Puedo dibujar ahora, pero después dejo las piezas guardadas. Con el paso del tiempo, las retomo para crear obras que combinan mi pasado, presente y futuro. Las empecé en 2010-2011 y se materializaron entre 2019 y 2020”, detalló.

Con emoción, giró su celular para ofrecer un recorrido virtual por el museo y explicó que desde niño se sintió diferente. Mientras otros jugaban o veían televisión, él buscaba direcciones de artistas para visitarlos; esa fue su primera cartografía personal.

“Nunca encajé en la escuela con mis compañeros. Había una enciclopedia llamada Historia del Arte Colombiano de Salvat, donde aparecían los grandes artistas. Con un amigo decidimos visitarlos a todos usando el directorio telefónico, luego las galerías. Esa fue mi diversión”, contó.

Restrepo aclaró que el nombre Cartografías de la Memoria no es solo poético para el público; es un significado que impregna el proyecto visual, auditivo y textual, o incluso su combinación, tras recorrer con sus esculturas Colombia, Italia, Suiza, Asia y México, tanto en museos como en espacios públicos.

“La idea es reunir todas esas experiencias, tal vez en una publicación. Por eso llamarlo cartografías de la memoria, para generar un mapa de los viajes de las esculturas y conectar las historias locales de cada lugar, así como momentos históricos y personales en otro proyecto”, dijo.

Las esculturas estuvieron instaladas en las escalinatas de Plaza de Armas. / Foto: Viviann Garpe / El Heraldo de Tabasco

Al mostrar señal de duda, añadió: “No es una escultura nueva, sino una publicación”.

Ante mi pregunta, “¿un texto?”, respondió: “Puede que termine siendo un libro de artista”.

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