Según el texto curatorial de Ana María Escallón, “el arte es tiempo sin tiempo” porque la idea de un artista puede demorarse en ejecutarse, dejarla a un lado y retomarla tiempo después.
Es entonces cuando “la obra mantiene el pasado, el presente y el futuro dentro de la misma forma”.
El cuerpo humano, los sentimientos y el pensamiento son la materia prima del trabajo de Joaquín Restrepo, quien presenta esculturas de gran formato y cuadros en los que los cuerpos están, a veces, fragmentados.

Por la forma circular del MAC, las obras las podemos ver desde diferentes ángulos y, para mí, es como si esas fueran las diferentes formas de pensamiento o los diferentes tiempos que albergan las esculturas.
