JoaquÃn Restrepo y su obra "Custodio", hecha de bronce. El artista asegura que le gusta exhibirse, pero no venderse. Y que durante sus exhibiciones trata de que el público lo vea, pero no que lo vea todo.
Autor: Juan Esteban Agudelo Restrepo
JoaquÃn Restrepo y su obra “Custodio”, hecha de bronce. El artista asegura que le gusta exhibirse, pero no venderse. Y que durante sus exhibiciones trata de que el público lo vea, pero no que lo vea todo.
Curioso trabajo el de JoaquÃn Restrepo.
Visitas su exposición y ves caballos y rostros humanos y figuras humanas. Figuras que se forman a través de tiras de metal que son moldeadas hasta lograr cada escultura.
Curiosas expresiones reflejan esos cuerpos. ¿Felicidad?, ¿tristeza?, ¿soledad? ¿Interactúan?, ¿se aÃslan?
Curioso trabajo el de JoaquÃn Restrepo. Al principio ves figuras intrigantes, y tratas de buscar un concepto o un eje temático, ¿qué es lo quiere decir?, porque algo están diciendo.
SÃ. Curioso el trabajo de JoaquÃn Restrepo. Después de hablar con él ya no ves caballos ni personas. Lo ves a él.
Nació en Antioquia en 1984, aunque admite que no se siente antioqueño, “ni me siento colombiano del todo, pero tampoco me siento chino, ni francés. Me siento global. Y no es que yo no me sienta orgulloso de mi paÃs, porque si eso pasara no vivirÃa aquÃâ€.
Desde pequeño se interesó por el arte y por la música, sobre todo después de un viaje que tuvo, cuando niño, por Italia, donde conoció la pintura de grandes maestros.
“Pero yo lo que hacÃa mejor antes de dedicarme al arte eran los computadores. Cuando estaba pequeño hasta le arreglaba computadores a empresas. Eso fue entre mis 9 hasta mis 15 años.
Todo el mundo creÃa que yo me iba a dedicar a la ingenierÃa de sistemas. Pero yo dije: ‘me quiero dedicar al arte’, y empecé por el dibujoâ€, relata.
Se inició en el estudio de la pintura a los 16 años, bajo la tutorÃa de maestras como Débora Arango y Ethel Gilmour.
A sus 19 años se fue a vivir a Bogotá para estudiar artes plásticas en la Universidad de los Andes.
“Allá era muy chistoso, yo buscaba maneras de poner molestos a mis profesores. A veces le ayudaba a mis compañeros en sus trabajos, por lo que en una evaluación yo podÃa tener cinco obras en el salón, y ellos sacaban 5 y yo quedaba con una nota regular, a mà me daba mucha risaâ€.
En la capital, el artista estuvo siete años estudiando pintura con David Manzur.
A pesar de que su formación es de pintor, la obra que más se conoce de Restrepo es la escultórica.
“Si lo piensas, la escultura es un dibujo en tercera dimensión. El dibujo tiene un sentido del ritmo, es una cosa muy musical. Te enseña sobre el tiempo, el espacio, te ayuda a controlar mejor las ideas. La aproximación inicial que tengo yo a la escultura no es una aproximación de masas sino una aproximación de lÃneas. Lo que hago yo es partir de muchos ángulos en dos dimensiones para llegar a tres dimensionesâ€, explica.
Afirma que si no expone esos dibujos es porque “para mà el proceso de creación es una cosa tan Ãntima y tan personal que yo no permito que nadie entre en élâ€.
Los caballos y la imagen humana son los dos temas que más trabaja en su escultura.
“Yo comencé con la figura masculina porque yo soy lo más cercano a mà mismo. Yo he sido una persona introspectiva toda la vida, hay muchas cosas que pasan alrededor pero yo no me doy cuenta. Vivo tan en mi mundo que para mà es muy difÃcil salir al exterior, aunque no soy egoÃstaâ€, explica.
JoaquÃn asegura que siente que su cerebro y su cuerpo son cosas distintas, como si estuvieran separados. Por lo que se piensa a sà mismo como si fuera otra persona. Y eso queda plasmado cuando sus figuras humanas interactúan entre sÃ.
Además, cuenta que “yo he tenido con los caballos una relación muy cercana, cuando era niño yo adoraba salir a correr por horas y me gustaba sentir el viento. Yo simplemente agarraba un caballo y lo ponÃa a correr, y mi papá me decÃa que parara porque el pobre animal no aguantaba másâ€.
“Estudio de cabeza femenina número 3″, hecha en bronce. Esta es la primera exposición que el artista realiza en MedellÃn. La galerÃa Mundo Arte está ubicada en la Calle 10 A Número 36-18, El Poblado.
Una tira de metal tras otra. Una tras otra. Una al lado de la Otra. La escultura de JoaquÃn se caracteriza por estar hecha asÃ. Él da dos motivos para esto.
“Yo toda la vida he estado obsesionado con la repetición de láminas. Es algo que comienza desde la niñez. Tengo paisajes hechos a punta de laminitas. Estas láminas nacen de esa parte infantil que no puedo comprender ni explicar. Cuando empecé a pintar, pintaba un óleo y lo cortaba en trocitos delgaditos y los separaba un poquito. Era feliz con esoâ€.
Por otro lado, dice que esas tiras de metal vienen de una fascinación que siente por el exoesqueleto de algunos insectos. “Soy obsesionado con todos esos insectos que son formados a base de plaquitas. Mi escultura es una especie de protección, de armadura. En parte porque yo no me siento como una persona fuerte, dura, sino como una persona blanda, esas esculturas son la protección que yo tengoâ€.
Fue el nombre que usó JoaquÃn Restrepo en China, durante la Feria de Arte de Shanghái, de la cual acaba de regresar. Allà tuvo una exposición individual. Es la segunda muestra que hace en Shanghái, después de que fue invitado, el pasado abril, a otra Feria.
“Todos en china tienen el nombre en chino y el nombre en español para que nosotros podamos llamarlos, que no nos tengamos que esforzar en aprendernos los nombres. Se ponen Amanda, Carolina, Ana…”, narra el artista, quien asegura que a él no le interesaba ir solo a exponer, sino que querÃa intercambiar con esa cultura, por lo que se puso un nombre chino y abrió una cuenta en Ren Ren, el Facebook del paÃs asiático. Además de estudiar un poco de mandarÃn y estar siempre con una traductora para poder dialogar con los visitantes.
COPYRIGHTS ® 26 de Septiembre de 2011 ® Periódico EL MUNDO.

